sábado, 18 de octubre de 2008

Internet: Google en alerta por el aumento de las demandas judiciales

Desde los buscadores advierten que prosperan las acciones por daños y perjuicios con fundamento en contenidos injuriosos o uso indebido de imagen। Las empresas de búsqueda argumentan que no tienen responsabilidad por los perjuicios y reclaman un adecuado marco legal. Cómo está la situación hoy
Los operadores tecnológicos que prestan servicios en la web, como los buscadores Google o Yahoo, denuncian que día a día aumentan la cantidad de demandas judiciales que les inician quienes se sienten damnificados por los contenidos e informaciones que los usuarios publican en Internet।
Este cúmulo de acciones judiciales no solamente incluyen medidas cautelares, que ordenan la remoción de los contenidos supuestamente injuriosos, sino también abarcan cuestiones de fondo, como la responsabilidad de estos prestadores por los daños y perjuicios que el contenido inexacto u ofensivo le generó a quien reclama।Así, detallan que se trata de procesos en donde se piden indemnizaciones que rondan entre los $300.000 y $400.000, y en ninguno de ellos hubo una demanda directa contra los generadores de los contenidos; los reclamos se encaminan sólo contra los buscadores. "En todos los casos se busca que sea Google quien se haga cargo”, sostienen desde esa empresa. Esta situación coloca en el centro de la escena el dilema de resolver quién responde por los contenidos que aparecen en el buscador y por el uso indebido de las imágenes o expresiones que navegan por la web; también sobre quién suprime esa información.Desde Google reconocen que estos procesos judiciales que comienzan a iniciarse desencadenarán en una “batalla legal” que será “cuesta arriba” si se tiene en cuenta que la Argentina, a diferencia de Estados Unidos o la comunidad europea, carece de una regulación específica que resuelva este problema.“Necesitamos contar con un marco jurídico adecuado que distribuya las responsabilidades de los usuarios, que son los que generan los contenidos en la web, como asimismo también de las empresas intermediarias, que son quienes prestan servicios en Internet”, sostuvo Pedro Less Andrade, gerente de Asuntos Gubernamentales y Políticas Públicas de Google para América latina.Less Andrade cuestionó los juicios contra los buscadores al afirmar que éstos son "una simple vía en la intermediación de los contenidos" y que no pueden ni deben responder por los daños que se originen por la publicación de esos contenidos.“Si dos personas utilizan una línea telefónica para organizar y preparar los detalles de un crimen ¿resulta responsable la empresa de telefonía? preguntó, para luego agregar que lo mismo cabría preguntar en las demandas que se inician contra Google. “Hoy crece la necesidad de los usuarios de expresarse e interrelacionarse en la red y son éstos quienes se transforman en los gerentes de contenido de la web. Los usuarios se han convertido en proveedores de contenido; ellos son los que deciden qué, cuándo, dónde y cómo se publica y tienen el control sobre los mismos”, enfatizó Less Andrade.A punto tal que para graficar la situación, el funcionario de Google comentó que los usuarios suben trece horas de video por minuto sólo en You Tube.Imposibilidad de controlarGoogle asegura que para arrojar luz a la cuestión resulta importante diferenciar el generador del contenido de los intermediarios, como los buscadores.“Es imposible controlar la información que se sube a la red. El motor de búsqueda es un espejo de la información de Internet y hay miles de páginas web”, señaló Less Andrade.Y además, agregó que los buscadores no se encuentran en condiciones de identificar contenidos ilegales ni de determinar el carácter de los mismos. “Un operador técnico no está en condiciones de discernir si un contenido es moral o ético, o si su publicación viola la propiedad intelectual o los derechos de terceros; eso sería obligar a los proveedores a realizar un juicio de valor o técnico”, puntualizó Less Andrade.Desde la empresa de búsqueda indican que “son los jueces quienes tienen las herramientas para declarar la ilicitud de los mismos, ordenando su retiro y persiguiendo al usuario que lo generó”.La estrategia ante los juiciosEl gerente de Asuntos Gubernamentales del buscador precisó que están recibiendo muchas medidas cautelares por parte de la justicia para que quiten o supriman determinados contenidos.Sin embargo, agregó que cuando el requerimiento judicial es amplio o genérico y no persigue enmendar un daño concreto, como por ejemplo eliminar de las búsquedas de la web un nombre o referencia, la empresa apela esa medida porque su cumplimiento afectaría el derecho de información que tienen todas las personas.Marco normativoPara Less Andrade resulta necesario consagrar un marco normativo específico, pese a que la responsabilidad de los buscadores, de acuerdo a su criterio, puede ser resuelta por la ley actual. “Uno responde por lo que hace y no por lo que producen los demás, eso está especificado en el Código Civil”, sostuvo.Además, agregó que la Constitución protege la libertad de expresión y el derecho a la información. Sin embargo, indicó que la falta de conocimiento y la complejidad de la tecnología muchas veces conspiran contra la labor de los jueces; por eso aconsejó sancionar una ley específica que regule la responsabilidad de los buscadores y demás intermediarios de la red sin desalentar la inversión en el sector.En EE.UU.En Estados Unidos existe un marco legal que establece que los proveedores o intermediarios de servicios tecnológicos no son responsables por los contenidos generados por los usuarios. Tampoco están obligados a efectuar búsquedas o controles para detectar contenidos ilegales.Además no tienen responsabilidad por infracción a los derechos de propiedad intelectual hasta tanto se les notifique que la publicación viola derechos de autor y no enmienden o retiren ese contenido en infracción.Por todo este escenario es que en Google se muestran confiados que estos temas sean incorporados por el Gobierno en el desarrollo de la anunciada agenda digital.

“Todos tras la tajada” (Abel Desestress)