sábado, 23 de febrero de 2008

Cómo afecta un divorcio a tus finanzas


Yo acabo de poner en práctica un “divorcio financiero” con mi esposo y aunque es algo más sencillo que un verdadero divorcio, les diré que no ha sido nada fácil afrontar el cambio. Este consiste en que pasamos de tener una sola chequera donde depositábamos ambos sueldos, pagábamos todas las cuentas y los dos usábamos para gastos personales, a tener dos cuentas separadas.



Yo me fui a otro banco y abrí una cuenta de cheques para mí y solicité una tarjeta de crédito solo a mi nombre. En esta cuenta deposito mi sueldo y acordamos que cada uno pagaría ciertos gastos mensuales. El proceso de adaptación no ha sido fácil, pero ya está comenzando a funcionar, sentimos tener mayor control sobre el dinero porque cada uno sabe exactamente lo que sale y entra a cada cuenta.



Esto que yo llamo un “divorcio financiero”, nos ha costado mucha adaptación, así que no me quiero ni imaginar lo difícil que debe ser enfrentarse a un verdadero divorcio donde hay implicaciones financieras más serias y muchos sentimientos involucrados, que hacen más difícil todo el proceso de cambios.



La realidad es que los casos de divorcio en los Estados Unidos están en aumento. Desde que se dictó la Ley de Divorcio en 1969, había una tasa de 28% de casos de rupturas y ya para 1990 este porcentaje aumentó a un 50%, es decir, que la mitad de las personas que contraían matrimonio terminaban separándose legalmente. Esta tendencia se mantiene aún en tiempos actuales. Además, de estas personas que se divorcian y se vuelven a casar, el 66% recae en la misma acción, es decir, se vuelven a divorciar.