viernes, 30 de mayo de 2008

Google investiga como hacernos buscar más


La Vice Presidenta de Buscadores de Google, Marisa Mayer, dió una conferencia sobre la manera en la que Google presta atención a los usuarios para determinar cómo usan el buscador para crear servicios más eficientes y rentables.

Lo hacen a través de las Pruebas Split A/B en las que muestran a los usuarios dos páginas similares con ligeras variaciones y comparan la reacción de los usuarios a las diferentes decisiones que se toman en la compañía, y midiendo si un cambio produce más o menos búsquedas, o más o menos clics sobre los anuncios. Lo leemos en CNET.

Mayer dijo, por ejemplo, que la compañía quería descubrir cuántos resultados de búsqueda mostrar a sus usuarios (los acostumbrados 10, o 20, 25, 30). Cuando se les preguntaba, los usuarios dijeron que les gustaría ver más resultados por páginas, pero las pruebas demostraron lo contrario.

Google halló que cuando los resultados se incrementaban a 30 por página, la gente buscaba 20% menos en promedio. Tras muchos análisis de los registros de los servidores, la compañía encontró que tomaba casi el doble de tiempo mostrar a los usuarios la lista de resultados larga. “A medida que Google se hace más rápido, la gente busca más, y si se hace más lento, la gente busca menos”, dijo la ejecutiva.

El mismo efecto ocurría con Google Maps. Cuando la compañía redujo en un 30% el tamaño de las páginas, que ocupaban 120KB, comenzaron a recibir 30% más peticiones de mapas. “Era casi proporcional. Si haces más rápido al producto, se devuelve en términos de mayor utilización”, dijo.

La página de búsqueda, con su abundante espacio vacío y el botón “Me siento con suerte”, se ve hoy común, pero no siempre fue así.

Meyer contó que cuando Google era una empresa relativamente desconocida de 80 empleados, hicieron pruebas con estudiantes de Stanford para determinar qué tan bien podían usar Google para encontrar qué país obtuvo el mayor número de medallas en las Olimpíadas de 1994. El resultado: los estudiantes se sentaban frente a la pantalla de Google, sin hacer nada, hasta por un minuto.

Mayer, eventualmente, interrumpía para preguntar qué los mantenía quietos. “Estoy esperando que se cargue el resto de la página”, decían.

“La primera página que hicimos fue incomprendida. La gente no se identificaba con ella”, dijo Mayer. Una mujer llegó a pensar que el website era falso y todo era parte de un experimento de psicología.

Como resultado, la compañía puso un aviso de Copyright al final de la página. “No está ahí por razones legales. Es una puntuación: [ la página ] se acabó. No viene más nada, por favor empiece a buscar ahora”.

Mayer supervisó buena parte del diseño de Google, pero la página de inicio no fue inventada por ella y ni siquiera era parte del plan. Fue el designio del cofundador Sergey Brin. ¿Por qué es tan minimalista?, preguntó ella, y Sergey respondió: “No teníamos un webmaster y no sé hacer HTML”.

Google tuvo que decidir si presentaría versiones “para novatos” y “para expertos”, pero se dieron cuenta de que la gente entiende muy rápido de modo que apuntan sus productos a los expertos.

“La curva de aprendizaje es muy rápida”, dijo. “La gente pasa de ‘¿donde puedo comer espaguetis con albóndigas en Silicon Valley?’ a ‘comida italiana san josé’ realmente rápido”, dijo.