domingo, 22 de junio de 2008

Buscan la vida en un trozo del cielo


“La naturaleza es sabia aun que a veces extraña” (Abel Desestress)

Un excepcional meteorito que podría albergar claves sobre el nacimiento de nuestro Sistema Solar podrá ahora ser examinado pues llegó a Londres, al Museo de Historia Natural
El meteorito Ivuna, que hasta ahora era parte de una colección privada de un estadounidense, tiene la misma conformación química que la que formó el Sistema Solar hace unos 4.500 millones de años.

Ivuna aterrizó en Tanzania en 1938 y era una roca de 750 gramos que luego fue dividida en varias muestras.

Trozos de la muestra británica, la más grande en una colección pública en el mundo, serán usados en el estudio.

La mayoría de las muestras de Ivuna están en manos de individuos o del gobierno de Tanzania.

La conformación química de Ivuna, que es igual a la del Sol, es extremadamente rara: sólo nueve de los 35.000 meteoritos identificados, o el 0,03%, comparten esta composición.

La curadora del MHN, Caroline Smith, le dijo a la BBC que "este tipo de meteoritos es muy susceptible de alteración en la Tierra. Los cambios de humedad, por ejemplo, pueden cambiar la composición.

"Pero este meteorito es importante pues cayó recientemente relativamente y ha sido mantenido en nitrógeno en un ambiente sellado durante las últimas dos o tres décadas".

"Es un espécimen particularmente importante para la ciencia porque está tan bien preservado. Todos estamos increíblemente emocionados pues es tan prístino".

La química de la vida Por su parte, Monica Grady, profesor de Ciencias Planetarias de la Universidad Abierta británica, comentó que "este material es parte de las migajas que se regaron cuando se fundó el Sistema Solar. Es una oportunidad increíble de estudiarlo de cerca".

Una de las preguntas que Ivuna podría ayudar a contestar es cómo llegaron los "ladrillos" químicos de la vida a la Tierra.

Importantes componentes del llamado material pregenético, los aminoácidos b-alaninas y glicinas, fueron encontrados en Ivuna en un estudio en 2001.

La semana pasada, científicos del Imperial College London confirmaron que un meteorito llamado Murchison contenía moléculas extraterrestres que fueron las precursoras del ADN y del ácido ribonucleico (ARN).

Además de ser usado para la investigación, Ivuna será una de las estrellas en la nueva galería de meteoritos del museo.