miércoles, 26 de diciembre de 2007

GOOGLE… empezó la guerra… CALLADAMENTE



MOUNTAIN VIEW, California -- Un científico de computación cerebral convertido en ejecutivo, Eric E. Schmidt, ha pasado gran parte de su carrera compitiendo cuesta arriba contra Microsoft, observándolo calladamente superar maniobrando o simplemente derrotar a sus rivales.
En Sun Microsystems, donde era director de tecnología, Schmidt observó mientras Scott G. McNealy, presidente de la compañía, criticaba duramente a Microsoft y se refería a sus líderes, Steve A. Ballmer y Bill Gates, como "Ballmer y Butthead". Durante un periodo de cuatro años como director ejecutivo de Novell, Schmidt rutinariamente decía que era una tontería que cualquier rival de Microsoft desafiara al "gigante", porque simplemente despertaría la ira de Microsoft.
Luego, hace seis años, Schmidt llegó al puesto de director ejecutivo en Google y hoy se encuentra al timón de uno de los actores más inventivos y formidables de la computación, el líder indiscutible en la búsqueda en Internet y publicidad en línea. Con sus amplios recursos y su ojo para los nuevos mercados, Google ha empezado a ofrecer productos en línea que atacan al corazón del poderío financiero de Microsoft: herramientas de computación populares como aplicaciones de procesamiento de palabras y hojas de cálculo.
La creciente confrontación entre Google y Microsoft promete ser una batalla empresarial épica. Es probable que dé forma a la prosperidad y al progreso de ambas compañías, y también informe cómo los consumidores y corporaciones trabajan, compran, se comunican y experimentan sus vidas digitales. Google ve que todo esto sucederá en servidores remotos en centros de datos distantes, accesibles por la Web por medio de una serie de aparatos alámbricos e inalámbricos; un sistema concido como computación a demanda. Microsoft ve también un futuro en la Web, pero uno cuyo centro de gravedad siga estando firmemente atado a su software de PC de escritorio. Ahí radica el conflicto.
Pero en una larga entrevista en el campus de Google aquí, Schmidt, de 52 años, sigue las prácticas pasadas. Resta importancia a sus estrategias. Mientras tímidamente describe una acción que la mayor parte de la industria considera como el ataque de Google a Microsoft, él hace su mejor esfuerzo al decir que es algo totalmente diferente.

http://tecnologia.prodigy.msn.com/LandinTech/landingpage.aspx?cp-documentid=5891247

Pocas empresas han conseguido producir quebraderos de cabeza a Microsoft y en los últimos tiempos, Google es sobre la que más se debe conversar en las reuniones de ejecutivos que se mantienen en Redmond.

Cuando se habla de Internet (uno de los muchos frentes abiertos en los que batalla Microsoft) Google se ha convertido en el rey y compite con el gigante informático en correo electrónico (uno con Hotmail y otro con Gmail), en servicios de noticias (MSN vs. Google News) … Incluso Google ha hecho que la empresa de Bill Gates haya acabado siguiéndole en cada uno de sus pasos, para no quedarse atrás. En estos momentos, si a Larry Page y Sergey Brin (fundadores de Google) se les ocurre sacar un servicio de mapas (Google Maps), Microsoft le sigue rápidamente (acaba de lanzar Virtual Earth).

Además ambas compañías se lo ponen difícil la una a la otra, ya que por ejemplo Microsoft ya se ha metido en los buscadores y ha sacado su clon de Google, MSN Search. Y por su parte la empresa de Page y Brin parece que prepara su entrada en el terreno en el que el gigante de Redmond domina, con su sistema operativo GooOS, y que pronto lanzará su navegador para competir con Explorer.

Ante este panorama no era de extrañar que algún día pasaran de batallar en el terreno de los negocios, para hacerlo en el de los tribunales y ese momento ya ha llegado.

http://www.terra.es/tecnologia/articulo/html/tec12883.htm

La última vez que Microsoft realizó un cambio estratégico de este tipo fue en 1995, cuando descubrió Internet. Luego, persiguió, aventajó y destruyó a su rival Netscape. Ahora, es Google, o más bien el modelo empresarial que representa, el que supone una amenaza. Ray Ozzie, director tecnológico de Microsoft, indica que el éxito de Google ha sido, para Microsoft, como una “gran llamada” al mundo real. La habilidad de Google para ofrecer servicios a través de Internet representa una amenaza para el negocio principal de Microsoft: la licencia de utilización de su sistema operativo Windows y el paquete Office. Incluso el ciclo tradicional de productos de software parece cada vez más anacrónico, comparado con los servicios online, que pueden actualizarse continuamente y protegerse de posibles virus.

No obstante, Google también ha brindado nuevas oportunidades a Microsoft. Ha demostrado que los modelos empresariales basados en publicidad pueden funcionar muy bien y que la tecnología ya cuenta con el grado de desarrollo suficiente como para ofrecer servicios por Interner de forma eficaz. Microsoft espera ahora acabar con Google, ofreciendo de forma gratuita un software básico a través de Internet, financiado con publicidad, y por el que los clientes pagarán por obtener versiones más sofisticadas. Aún está por ver si ambas compañías terminarán por declararse la guerra total. Google es muy cauta a la hora de atacar a Office. Pero la competencia es inevitable. Nadie debería subestimar a Microsoft en esta lucha. Cuenta con importantes recursos y profesionales. Sin embargo, Google cuenta con más ventajas. Los puntos débiles de Microsoft son de carácter interno, no externo. Debe hacer frente al clásico dilema del innovador”: ¿qué grado de agresividad ha de adoptar a la hora de desarrollar nuevos servicios que acaben con los actuales?

Mientras todos iban a por el dinero, en GOOGLE, ellos solo querían hace un buen motor de búsqueda. Como toda empresa de éxito tuvieran esa pizca de suerte con esas miles de horas de trabajo y sobre todo donde estaban y en el momento en el que estaban.

Sin duda fueron y son muy listos…e inteligentes.

Pero..que pasará cuando Google derroque a Microsoft?

Es decir, cuando surja el nuevo “Google” y Google sea el actual Microsoft.

Seguirán igual? Defenderán igual esa libertad?

No lo sabemos…aunque quizás se tiende a pensar lo mismo.

“ Si abordas una situación como asunto de vida o muerte, morirás muchas veces”
Adam Smith